LA DE NEGRO (Un
cuento lagunero) Cuento largo, novela corta.
Es interesante
ver deambular a la gente desde aquí mi estimado, esa fiel costumbre que tengo
de observar, soy testigo de infinidad de historias, y según tu pregunta, creo
que tengo lo que necesitas; el tiempo y yo, hace tiempo que nos hemos hecho
buenos compañeros y seguramente, también el día de hoy me echará una mano.
¡Por supuesto
que los hay mi estimado y joven amigo! Por
tu edad, seguramente desconoces, pero es capacidad del buen observador
encontrar en la multitud a los seres particulares, pintorescos, únicos; sólo que,
te advierto, si lo tuyo es la prisa, no estas en el lugar correcto; si por el
contrario esperas y guardas en el corazón las palabras como tesoro inapreciable,
estas en buenas manos. Los recuerdos no son
sustancia de inútiles ansiedades jovencito, son demasiado frágiles como para
tratarlos con tamaña desconsideración; así que, te advierto también, que una
visita no será suficiente ¿Estamos? Si, y como signo de respeto a ella, será
del primer personaje del que te hable.
LA DE NEGRO, no pocas veces la vi aquí, aquí desde mi banca en el camellón de la CALZADA
COLÓN, imposible olvidar, imposible no advertir su persona y esa extraña
costumbre que tenía de recargar su cabeza de frente al aparador, mientras las
miradas curiosas de los transeúntes se le estrellaban en la espalda; el cristal empañado de su respiración seguramente
distorsionaba su visión de las figuras deambulantes al interior del local; clientes
y más clientes, bolsas y bolsas de pan
una tras otra, salían en procesión de rostros satisfechos de esperar el sagrado momento de disfrutar en casa, con la familia; si mi joven amigo, ella solía recargar la frente en el frio del
cristal de la panadería LA MARQUESA y nadie la movía de ahí. Muchas veces, hasta aquel día de la
persecución. Seguramente tenía hambre, porque
la mano extendida y los ojos anhelantes no sabían disimular; era aquella figura
libro abierto, en donde la sospecha de una historia inconclusa estaba escrita
con pena, y su rostro derretido por los años era prueba clara de un pasado poco
amable. Casi te digo jovencito, que aquella costumbre
de encaramarse sobre el aparador hasta empañarlo, era su manera de dar rienda
suelta a sus recuerdos empañados también como el aparador y al mismo tiempo,
poder encontrar consuelo en el santo olor de la panadería; esperar la mano
generosa que pusiera en las suyas alguna pieza de pan. No era difícil deducirlo, sus visitas de todas
las noches, a aquellos puntos de reunión de COLÓN Y ABASOLO, algo tenían para
ella de arribo a puerto seguro, su reducto de paz, poder olvidar un poco, poder
recordar también. Si la suerte estaba
presente, algún colaborador de PANADERIA LA MARQUESA le haría llegar una bolsa
de papel con CHURROS, y ella, con aquella sonrisa discreta, agradecería con
elegancia el gusto de probar una vez más, aquellos milagros en forma de pan tan
amados por la gente. A un lado de la panadería, estaba nada menos que MERCADOS POPULARES,
no pocas veces, algún espíritu piadoso le obsequiaba alguna
fruta o comida al salir del lugar de surtir la despensa. En MERCADOS POPULARES, las amas de casa laguneras
tenían una opción más a la mano para los antojos de la casa y ¿Por qué no? Pan dulce
a la salida. Muchas de ella se acercaban
a la dama al final de sus compras al salir de aquella
estructura gris oscuro, la amable presencia sin nombre de LA DE NEGRO, mucho
tenía de historia de dolor indescifrable y de clamor de socorro; las mujeres
con esa sensibilidad que les viene desde siempre, sentían su pesar y sin
necesidad de palabras, sus corazones se entendían, no dudaban un instante en
asistirla, con comida o alguna moneda. Si señor, muchas veces, jovencito, desde
esta misma banca que se ha convertido en mi trono de rey desconocido. Justo
frente a la CALZADA COLÓN, en donde estamos desenterrando recuerdos o más bien
que me estás haciendo sacar tú de lo profundo, como de un pozo de noria vieja. No es raro que las ciudades tengan personajes
peculiares que formen parte del paisaje urbano, Torreón no era la excepción, en
aquel tiempo de bonanza y de palabra, tiempo de UVA, DE ALGODÓN, de MIGRACIÓN
DE ETNIAS de gente buena y trabajadora, ALEMANES, CHINOS, JAPONESES,
HOLANDESES, LIBANESES, ESPAÑOLES, que emigraron buscando florecer y lo lograron,
sin duda alguna. Mi
mente vuela en el presente, a aquél pasado que describo, en esta avenida con
nombre de descubridor extraviado que ha
visto morir y renacer mis pensamientos. Soy un viejo ahora, pero no me falta la
luz en la memoria, soy lagunero y guardo en la mente recuerdos de trabajo, de cosechas,
de lucha y de historia y créeme si te digo que, aunque joven mi ciudad,
son muchas las maravillas, así que usted pregunte, para su famosa investigación
total, que, si se trata de recordar, estoy hecho de eso, de recuerdos, de
recuerdos estamos todos hechos.
¿Entonces de que me valdría ser lagunero? ¿Si no
doy honor a lo que somos? ¿Lo que fuimos? ¿Si no conozco un poco?, yo muchacho,
yo me debería haber ido hace mucho, pero algo me hace regresar siempre este
lugar, como si no fuera posible faltar a la cita. ¿Quién se atreve a observar si no yo? ¿Quién se
atreve a desafiar las horas si no yo? Hoy, hoy tienes suerte, porque ya empecé a
hablar de LA DE NEGRO, porque han empezado a renacer las viejas imágenes, la
nostalgia y la punzada en el alma. Recuerdo aquella ocasión que caminando por el
centro después de mi trabajo en LA HILANDERA LA FE, a la que, por cierto, entré
a trabajar el 27 de agosto de 1934 un año antes del incendio precisamente, la vi
por primera vez; algunos compañeros tejedores me decían en son de broma, que
por ser el mas nuevo yo había traído la desgracia al edificio y por eso se
había incendiado, ¡Escucha nomas muchacho las cosas que inventaban! Junto al
ramal de ferrocarril, estaba la fábrica, hasta me tocó estrenar uno de los telares
alemanes de los 250 que había en la hilandera, porque era yo tejedor, era yo bueno para
chambear, y producíamos muchas clases de tela que nos permitían crecer
muchísimo, mantas, driles, cotonadas,
telas de vichy, kaki, y muchas otras clases más, 12,000 quintales de algodón
nomás se procesaban mijo ¿eh? nomás para que te des una idea; esas cargas de algodón las traían de las haciendas del Pilar y La Concha
entre otras, hasta casas había para los trabajadores ya que en ocasiones, era
necesario alguna asesoría extranjera y se podía hospedar algún visitante, casas
para los compañeros que ahí se quedaban a vivir, yo no, yo tenía mi casa cerca, en la FERROCARRILERA. 175,000 piezas de tela
al año mijo fíjate nomás, ¡eso era trabajar! ¡Buenos para el jale si señor!, si hasta hospital, cafetería, tintorería,
taller mecánico y carpintería había en la fábrica, no nos faltaba nada;
disculpa que me desvíe de la plática amigo, que lo abrazan a uno los recuerdos y si
me agarro hablando ni quien me pare; te decía, un día andando en el centro
estaba yo precisamente afuera del PALACIO FEDERAL al que algunas personas
también ubicábamos como EL CORREO, cuando la vi de lejos, era como si flotara,
así eran sus pasos, era como si en lugar de andar, deslizara su figura; me acuerdo ver llegar un grupo de niños
pequeños, en fila, como si fuera un desfile de muñecos de juguetería, todos iguales con sus suéteres rojos y sus caras
coloradas de tan frio que estaba ya que
era invierno, y ya sabes tú, que aquí así
como sabe hacer calor también sabe hacer frio; laguneros acostumbrados al fin y
al cabo. Iban los niños CHIQUITILLOS de
la mano de sus maestras en visita escolar al edificio federal, hasta pensé ¿Y ahora?
¿les rompieron el aparador a los de
CHACHARAS Y JUGUETES que se les salieron los muñequitos? perdona la risa mijo, algunas personas le
decían también chácharas y mugreros, porque encontrabas ahí en ese gran
edificio verde en MORELOS Y RODRIGUEZ de todo, canicas, baleros, trompos, de
todo fíjate nomás; perdona si te platico salteado muchacho, ya ves que, a esta
edad, se le vienen a uno los golpes de memoria nomás a ratos y debe agarrarlos
uno antes de que se vayan para siempre. Pero te platicaba de cuando los niños
en EL PALACIO FEDERAL; estaba yo del
otro lado de la banqueta a un costado pues, por la calle GALEANA , cerca de los BAÑOS POLENDO, cuando llegaron como marchando los CHAVILLOS,
obedeciendo las indicaciones de sus maestras, como si fueran soldaditos de
juguete sus pequeñas presencias arrancaron sonrisas de los que estábamos ahí,
eran como duendes, de pronto, el eco ronco de una voz en la corta distancia,
nos devolvió la realidad; el GRITÓN DEL CENTRO asustó a todos los presentes, el bonito desfile de inocencias se convirtió en
coro de llantos, alterados los niños por la presencia del hombre afuera del edificio construido en 1946, situado entre
las avenidas JUAREZ Y MORELOS y entre RAMÓN
CORONA Y GAELANA inaugurado el 5 de octubre de 1946. La asoleada cara de este singular personaje de
ojos iracundos y cabellos apelmazados prorrumpió a grandes zancadas sin
importarle quien se debiera mover de su camino, empujando gente y sembrando el
desorden a alaridos de ¡JUICIO POLÍTICOOOOOO, LEGISLACIÓOOOON! Y algunas otras palabras que no puedo
repetirte, debido a que no es propio en este momento, lo que terminó con las maestras de los niños con miradas interrogantes,
los abrazaban para que no se asustaran aún más.
Siempre de
negro hijo apunta eso en tus anotaciones, siempre de negro, por eso la gente le
puso ese nombre, aunque ella era experta en ignorar al mundo, era difícil ignorar
su enigmática presencia; mirada perdida por momentos, prendedor de plata
sujetando su largo cabello blanco, medias color negro, guantes y zapatos de
terciopelo gris, extrañamente cubiertos de sal, como si ella les hubiera
llorado encima muchas veces. ¿De qué le
serviría a ella dar cuenta de presencia de nadie? era como si alguien le hubiera robado la
existencia y el mundo existiera solamente por momentos. Te digo, ahí asistía, pero también te la
encontrabas en otras partes de la ciudad, no nomás aquí enfrente; siempre
elegante eso sí, con su vestido de ceremonia, ajado de tan viejo,
lleno de tierra en las enaguas, como si ahí se le hubieran escondido todos los
TERREGALES de todo el desierto, este DESIERTO QUE ES NUESTRO, QUE NOS PERTENECE.
Toma nota
pues, tu muchacho, que es
como si siempre hubiera estado vestida para una fiesta ¿Entiendes?, su vestido
a pesar de acumular el polvo de muchos años, era bueno se le veía desde lejos lo bien
cortado y confeccionado, pesado y elegante; ve tu a saber si estaba preparada para alguna
fiesta o quizá algún funeral porque, como si se tratara de cosa del destino, no
desentonaba; no era raro verla en
funerales, en todos se aparecía, ahí la veía uno afuera de FUNERALES SERNA en el centro, que si recuerdo bien, están creo desde 1935 y hasta donde sé, iniciaron fabricando ellos mismos sus propios
ataúdes, luego ya fueron creciendo y creo que de inicio estaban en la MATAMOROS
si no me falla esta memoria mía que de tanto usarla a veces siento que se me quiere
morir. Esto es interesante hijo ¡Muy listo! la primera funeraria de Torreón fue LA
SAMARITANA, también en la calle MATAMOROS, esquina con calle BLANCO, en las
primeras calles de la ciudad, en el antiguo barrio chino, fue fundada por ay de
1927 por un empresario poblano, imagínate, los cortejos fúnebres eran tirados por caballos, si estaban adornados con plumas negras, significaba que
el muerto era casado, y si llevaban plumas
blancas, el difunto era un niño, que en
esas épocas los niños se morían mas que ahora ve tu a saber porque razón; me acuerdo que se promocionaba con los mejores
servicios fúnebres de la ciudad y
capaces de encargarse de toda clase de funerales y servicios de
embalsamamientos, así como tener las mejores carrozas y con
el mas extenso surtido de ataúdes, al
alcance de circunstancias especiales; es decir, para que me entiendas, que uno podía morirse
muy a gusto en uno o en otro lugar, se moría uno muy elegantemente. No te me quedes viendo así muchacho que,
aunque sea difícil de suponer, en esta cabeza necia y vieja se anidan recuerdos
gratos y amargos, como la vida misma es, guardo como fotografías tantas y
tantas cosas dentro, tendría que tener tres o cuatro corazones para poder
guardar tantas horas de vida, tantas personas.
Mira tú joven,
que nací el 24 DE FEBRERO DE 1893 justo el día en que JOSÉ MARÍA GARZA GALÁN
gobernador del estado, determinó que TORREÓN dejara de ser un rancho y fuera
catalogada como VILLA, denominada EL TORREÓN, por medio del decreto oficial
número 520, y… ¿En qué año dices que estamos? ¿2025? ¡achis! 132 AÑOS Muchos, ¿verdad?
Siempre
triste, así la recuerdo yo, creo que así la recordamos todos, es como si dentro
de ella, el tiempo se hubiera detenido y su mente viviera siempre en el mismo escenario,
como te digo, no nomas aquí en LA COLÓN te la encontrabas; has de dispensar que
sea reiterativo, ha de ser por lo viejo que esta uno; anótale bien para que
cuadre tu famosa investigación. Pude verla
de cuando en cuando al caminar por la
calle CEPEDA, justo afuera del HOTEL
GALICIA, a un costado de LA PLAZA DE ARMAS, esa maravilla de hotel, hoy dejada al olvido; con la misma expresión de pena en su rostro, se encaramaba sobre la pared roja del frente del hotel
frente a la puerta, con esa rara
costumbre, esa especie de reverencia al
aire, mezcla de respeto y dolor de muerte, afuera del GALICIA, como rogando en plegaria y hablando, hablando en voz baja, como si alguien de adentro del edificio le
pudiera escuchar o responderle, como si las piedras de los cimientos la
conocieran de años. Si, claro que lo visité, llegué a hospedarme y a
recoger visitantes que iban a LA HILANDERA LA FE, antes de que lo convirtieran en el esperpento
que es ahorita, en su gloria, artistas, políticos, personajes ilustres, enamorados
y desconocidos se hospedaban con gusto, cómodo elegante y bien ubicado, era un
verdadero placer; anótale ahí en tu cuadernillo
ese que traes, CEPEDA Y JUAREZ, y si la memoria no me juega una mala pasada, se
construyó en la década de 1930, edificio único sin duda, de un estilo ecléctico
impresionante, y ni que hablar de la elegancia de sus habitaciones; el nombre del arquitecto que lo
construyó: FERNANDO RODRIGUEZ RINCÓN; el
mismo de la hermosa ALAHAMBRA, que
estaba aquí mismo en esta misma CALZADA COLÓN. Ahí te lo puedes encontrar muchacho, en el
centro histórico de Torreón, ART DECÓ Y NOUVEAU combinados, esos son los
estilos arquitectónicos del hotel. ¡Claro muchacho! Si ahí como me ves de viejo,
de alguna forma se ilustró uno, y luego tan
curioso que es tu servidor y pues, me gustaba enterarme de todo y aprender de
todo, es más, hasta estilo ARABESCO tiene el hotel en sus balcones y detalles,
¡ANDE! si venía gente de todo México a hospedarse ahí mientras la laguna se
desarrollaba, eventos sociales a los que seguramente LA DE NEGRO asistía, estoy
seguro porque en su cara se podía ver algún aire de gracia de aquellos años; en sus
ojos dignos brillaban épocas doradas de tiempos laguneros, mujer que debió ser bella
como ninguna, eso era evidente al verla. Has de saber que al GALICIA lo
quisieron revivir hace poco, pero hasta donde pude ver, volvió a cerrar sus puertas;
mira, si cerca de ahí un domingo en la mañana afinas tus sentidos, con suerte
te la encuentras, esperando que abran las puertas o
sentada en su banca de la plaza, siempre viendo hacia el hotel, como si entre
piedras y mujer hubiera un pacto de silencio.
Siiii, yo
creo que su cabeza no estaba bien, porque podía ser una sombra o por momentos
florecer, como cuando las flores se enderezan con la fresca del rocío a la
orilla de las ACEQUIAS. Era como si de repente, las sombras del espíritu se le
espantaran y el sol le saliera a ella sola por un costado, no sé si por
momentos recuperara la cordura no lo sé, la vi sonreír algunas veces desde
lejos de una manera diferente, con cordura, como si la maraña de confusiones
entre su historia y el presente de pronto le dieran la oportunidad de vivir un
poco, un respiro a su alma desgastada. Nunca
quise acercarme, de alguna manera me inspiraba respeto, y al extender la mano
en busca de socorro, era como si su rostro cobrara la clase y discreción que
seguramente tuvo, como si el tiempo retorcido mostrara un poco de misericordia hacia
ella.
En una
ocasión andando de reunión con los
amigos, recorriendo calles en busca de un buen trago, y algo de distracción, la vi parada
afuera del SALÓN FRANCIA; la cantina del salón, conoció los tres siglos; era
famosa en la ciudad por la calidad de su servicio y atención, y ese día estaba ella afuera como siempre con
su rara costumbre de hablarle al viento;
en una especie de arrebato, de enojo
como si con alguien la hubiese ofendido,
desnudó una de sus sus manos, pude darme cuenta que en contraste con su rostro gris, sus manos eran de una mujer joven, blancas y cuidadas,
con anillos en todos los dedos, no correspondían con lo gastado de su rostro,
al tiempo, tomó con furia uno de los
anillos y gritando algo que no pude
entender, lo arrojó con furia a donde,
supuse, podía estar su interlocutor ausente, para luego correr con dificultad
por la calle como huyendo de algo que sólo ella conocía.
Contaba
la gente, que hubo quien la vio por la
calle en ademán de gran dama, permitiendo
que un fantasma le besara la mano afuera
del CASINO DE LA LAGUNA, construido en 1910, como
hacían las mujeres elegantes al ser
recibidas en fastuosas ceremonias por sus esposos, o algún caballero, una fiesta de BLANCO Y
NEGRO ¿quizá? o alguna celebración elegante EL CASINO, ahí en la calle JUAREZ, cerca de lo que fue el
BANCO DE LA LAGUNA; la tienda de ropa EL
TELÉGRAFO, que estaba justo en la planta
baja; por eso puedo decir que es probable que ella haya sido de cuna acomodada, o si fue casada,
que es lo que se platica, los recibió de regalo o algo así; si señor, si muchacho, dicen que fue casada y que, probablemente de ahí le venga la desgracia. No me hagas mucho caso, pero una vez en LAS
PLAYAS otra cantina que estaba en BLANCO e HIDALGO; has de disculpar estábamos los amigos
aliviándonos el alma con unas POLLAS , contaron en la típica plática anecdótica
de cantina, que la triste historia de su
desgracia la viene a la pobre de una vez que recién casada la inocente,
descubrió al marido en situación incómoda adentro precisamente del HOTEL
GALICIA, y que por eso no se le despegaba
de la puerta, como esperando la salida de alguien, que hasta podía hablar con los fantasmas que
ahí vivían, y que además, por eso le nacen flores a la pared del hotel justo
donde ella esperaba. ¡Hazme el favor otra vez muchacho!, las
historias que pueden rondar a una figura misteriosa como LA DE NEGRO, para mi
resultaba divertido… hasta el día de la persecución.
Vaya
que anotas rápido CHAVO, así que nomás tenme paciencia; mira, otro buen lugar
era EL SALÓN PARIS, ahí en la ZARAGOZA entre HIDALGO y JUÁREZ que luego se
convirtió en un negocio CARA ARIAS o algo así, y bueno que te platico, LAS
NAVES DE COLÓN, LA RIVERA, EL BAR REFORMA, LAS DOS NACIONES y algunas más,
inquieto que era uno hijo, después de trabajar en empresas importantes de
nuestra ciudad entre 1905 y 1908, incluso antes, era común buscar un poco de
esparcimiento con los amigos. Hablando
de empresas importantes, si no me vuelve a fallar la memoria,
importantes empresas se consolidaron para el fluir de la economía lagunera,
para que nuestra ciudad se levantara de
en medio del desierto; CASA JULIAN LACK,
esa se estableció en 1892, FABRICA DE PAPEL LA PURÍSIMA, FABRICA DE HILADOS
BELLA UNION, EL HOTEL SALVADOR, LA COMPAÑÍA VINÍCOLA DE NOÉ, y anótale chamaco
para que no se me pase porque luego me flaquea la memoria, LA FABRICA DE
ACEITES Y JABONES LA UNIÓN que se fundó
en 1900, y que producía PASTILLAS DE
JABÓN por supuesto, SEMILLA DE ALGODÓN PARA EL GANADO ¡ANDE NO! ¡Qué
tiempos aquellos! Y que decirte de LAS
HARINERAS unas más nuevas que otras, HARINERA DE TORRECÍN, LA CERES LAGUNERA,
LA HARINERA DE LA LAGUNA, LA HARINERA DEL RIO NAZAS, SORIANA LA TIENDA DE LAS
TELAS BONITAS, LA SORIANA DE PIOQUINTO, EL PUERTO DE LIVERPOOL, CASA GARZA,
REYES G, LA BENEFICENCIA ESPAÑOLA DE LA LAGUNA, TUBERÍA Y LÁMINA, FERRETERIA LA
SUIZA y ¡muchos más!; abarrotes, licores, bancos, carnicerías,
tabaquerías, panaderías, mueblerías, peluquerías, salíamos de trabajar y la
palomilla o LA RAZA como le decíamos, se juntaba y al sector ALINAZA que, para
después, era tarde.
Ya te digo,
LA DE NEGRO sí señor, es como si todas las lágrimas del mundo se le hubieran
juntado en el cuerpo y su andar pesado dejara un rastro de sal imposible de
perder, estoy seguro de haberlo visto. ¿De qué escuela me dices que eres? ¿Dónde
estudias pues?... ¡CENTENARIO! ¡Ah
habérmelo dicho antes muchacho canijo, ¡Esa historia también me la se!; 1910 si
me acuerdo bien, en 1910 abrió sus puertas pero empezó clases hasta 1911
coincide con el estallido de la revolución, es más, su edificio fue muy
importante y estratégico, en el movimiento, en el conflicto vaya, en abril de
1911 fue considerado punto de defensa para las tropas federales debido a su
altura, un edificio fuerte sin duda el de tu escuela, suspendieron las clases, varios maestros se unieron al movimiento
revolucionario comandado por Pascual Orozco, y regresaron por ahí de 1913, ya luego se reanudaron las clases,
¿No andaría tu ahí de revoltoso verdad chamaco?
Un día estuve
casado hijo ¿Te lo mencioné?, eso no lo escribas, porque a quien le va a
importar la vida de un pobre viejo hablantín que navega entre mares de olvidos y al rescatarlos del fondo, lo único que hace
es llorar esperando que de una vez por
todas se acabe uno de ir; así es
muchacho tuve esposa, ya no recuerdo su nombre, pero si recuerdo su cara, buena
compañera sin duda, brava como toda lagunera; no se parecía físicamente a LA DE NEGRO, pero
lo que sea de cada quien, a mi me gustaba, aunque se, que yo muchas veces no le gustaba a
ella. Nos casamos en 1926 ahí en EL PERPETUO SOCORRO tres años después de
que la abrieran en Torreón, cuando LA CONGREGACIÓN DEL SANTÍSIMO REDENTOR
estaba a punto de retirarse de la ciudad, por el rango de parroquia que había
adquirido LA IGLESIA DE GUADALUPE lugar en donde los hospedaban, anótale antes
de que se me olvide chamaco, FALCON ESQUINA CON JUAREZ en el centro de la
ciudad, y además, la iglesia esta en un punto geográfico de afluencia pues está
a media cuadra del MERCADO JUAREZ, y la AVENIDA MORELOS, vialidad que forma
parte del trazo original de la ciudad y que era la división entre el norte y el
sur; te decía que nos casamos, disfrutábamos nuestra vida, justamente un año
antes en Septiembre de 1925, se llevó a cabo la primera FERIA DEL ALGODÓN, en
la PLAZA DE ARMAS ahí estábamos los dos nomás viendo y abrazados los dos el
clima aquella tarde era maravilloso y no hacía tanto calor como ahorita, que
valga decirlo ustedes los jóvenes se quejan por costumbre, cuando antes así nos acostumbramos a vivir,
pero bueno dispénsame los devenires joven
amigo. LA FERIA DEL ALGODÓN Y DE LA UVA, organizada
por los rotarios de torreón desde 1925, no siempre ha tenido lugar en donde
ahora la celebran, no señor, ha sido celebrada recuerdo, en LA PLAZA DE ARMAS,
EN EL BOSQUE VENUSTIANO CARRANZA, en los alrededores de LA ALAMEDA ZARAGOZA y
EL ESTADIO DE LA REVOLUCIÓN; cuando empezó, era una kermesse y se hizo como
esto en 1924, para celebrar la temporada de cosecha de ALGODÓN, por eso se
celebra en septiembre. Era un verdadero
acontecimiento que celebraba el esfuerzo de tanta gente involucrada en las
labores del campo, y gracias al esfuerzo de este y otros sectores productivos LA
PERLA DE LA LAGUNA, empezó a consolidarse como un centro productivo muy
importante del norte del país, si señor, el campo y años después la producción lechera,
impulsada principalmente por la comunidad española, LA PASTEURIZADORA LAGUNA, fue
el inicio de lo que hoy es la cuenca lechera más grande, ahí, en LA CALZADA CUAUHTÉMOC.
La alegría ya te digo era inmensa; aquí
muchacho, aquí debo hacer una pausa para acomodarme las ideas. En esas estábamos
mi esposa y yo, cuando advertimos su presencia justo atrás de nosotros, dimos
media vuelta y ahí estaba, fija y muda, pero con esa mirada de nadie que tanto
recuerdo ahora. Fue ese momento cuando me di cuenta que sus ojos eran del color de
LOS NOGALES LAGUNEROS, su rostro, no era como el que yo recordaba, extrañamente
este había recobrado en algo su antigua lozanía y unos dientes blancos y
perfectos brotaron en amable mueca parecida a una sonrisa un paso atrás en invitación a seguirla tomando la mano de mi
joven esposa; en un impulso de
protegerla le tomé del brazo para alejarla, entonces me dirigió su mirada, había en ella
la paz que existe como cuando uno sabe que no hay nada que temer, la sombra de
la ausencia. Posó su mano en mi hombro con la confianza que se le tiene a un
ser querido, me sorprendí por aquella familiaridad, como se hace con un amigo
de años, como si por alguna razón ella supiera de mí. Mi esposa estaba tranquila como de costumbre y
con su acostumbrada alegría, le sonreía de
regreso; eso me tranquilizó también,
permanecieron un momento tomadas de las manos, mirada con mirada; luego, como
puestas de acuerdo previamente, voltearon hacia mí, y emprendieron la marcha en
medio de la gente. ¿Qué estaba pasando? ¿Después de tanto tiempo
de verle de lejos ahora se presentaba ante nuestros ojos en medio de aquella
algarabía? ¿Quién era yo para que ahora se adueñara de nosotros? ¿De donde venía esa familiaridad con mi
esposa? ¿Quién era ella? ¿Y nosotros? ¿Quiénes éramos nosotros? ¿Por qué nadie se daba cuenta de aquello? ¿Por
qué nadie nos observaba? Nadie se detiene, ¿Por qué nadie?
Fuimos
dejando todo atrás, siguiendo aquella
figura absortos, como sumidos en un trance pesado, avanzábamos, atrás quedaban EL HOTEL PALACIO REAL, EL BANCO DE MÉXICO, EL
BAR EL GRECO, Y EL CAFÉ LOS GLOBOS pude verlos
sonreír al alejarnos, lo juro, estoy
seguro que EL APOLO PALACIO y LA COPA DE
LECHE un poco más allá, del otro lado, sonrieron
ante mi expresión seguramente tonta que no salía de su asombro. Había que
aplazar los planes, nuestra costumbre de presenciar algún espectáculo en EL
TEATRO ROYAL, PRINCESA O ISAURO MARTÍNEZ, tendrían que esperar.
Hijo, si los recuerdos, las lágrimas y los lugares se me hacen nudo en el tiempo, haciendo mi
historia REBORUJADA para ti, lo siento, llevo mucho tiempo perdido, esperando entre el pasado y el presente, así, que si las
épocas se mezclan en mi cabeza, se indulgente y anota sólo los aspectos importantes; luego,
seguramente alguien te ayudará a organizar esta tormenta de palabras en torno a
esa mujer y a aquel día en que nos hechizó con su presencia, aquella tarde de feria, y de malos procederes.
Atravesamos la plaza, dos o tres veces volteo
hacia atrás como para cerciorarse si yo no me había retrasado, recordé aquellas
ratas que siguieron al flautista y apreté la mano de mi esposa que no dejaba de
sonreír extrañamente, como presa de la curiosidad; caminamos al oriente ante la
mirada complaciente de la plaza, al avanzar, fuimos dejando atrás
construcciones y edificios. en lo que ya una persecución, sin importarnos nada,
sin pensar en nadie, sin destino de por medio nos dejamos llevar por aquello;
no sabíamos si era un viaje sin retorno, o algo parecido a una resurrección.
La hermosa
AVENIDA MORELOS nos condujo con su acostumbrada amabilidad siguiendo a LA DE NEGRO,
nosotros, guardando una distancia respetosa seguimos su andar; tomé la mano de
mi esposa ya libre, como si me aferrara a una orilla al tiempo que sentí en mi
rostro una expresión atónita ante el desfile de imágenes que se desplegaban sin
tiempo ni orden delante de nosotros. El
ruido del arrastrar de su vestido fue para nosotros una especie de
guía acústica para no perder el paso, y ahora era como si ella misma no supiera
de nuestra presencia, lentamente, avanzaba por la acera desierta. Caminamos más aún por la avenida con nombre de
héroe de la patria, como llevados por un viento viejo y conocido. Recordé el
año de 1923, cuando durante la
presidencia de NAZARIO S. ORTIZ GARZA, se emprendió el proyecto de embellecer la
ciudad, se creó el BOULEVARD MORELOS, que fue renombrado después como AVENIDA MORELOS; fue un bastión de la modernización urbana de
la ciudad, que estaba en ese tiempo, creciendo rápidamente, muchas calles aun no estaban pavimentadas; varias
empresas contribuyeron a la pavimentación del centro, LA ABASTECEDORA DE AGUAS,
LA COMPAÑÍA METALURGICA DE TORREÓN, Y LA COMPAÑÍA JABONERA cooperaron para
pavimentar antes de la feria de 1925, ahí estuvimos, en los desfiles y festejos
que culminaron con la iluminación del BOULEVARD MORELOS por la reina de la
FERIA DEL ALGODÓN; pero… espera hombre, hay más; LA AVENIDA MORELOS,
fue parte de un trasado de 12 calles y ocho avenidas que llevarían nombres de
personajes de COAHUILA y de héroes de la independencia y la reforma, esta de la
que te hablo, arrancaba en el barrio del TORREÓN VIEJO y terminaba en LA ALAMEDA
ZARAGOZA; en 1923 el presidente
municipal que ya te mencioné, le puso el camellón central; TORREÓN si recuerdo correctamente, fue elevada
al rango de ciudad el 15 de septiembre de 1907 y hasta 1923, iniciaron las
obras de pavimentación. Fueron
contratados los servicios de una compañía extranjera llamada WILLITE COMPANY,
empresa que también abovedó EL CANAL DE LA PERLA, que atravesaba el centro de
la ciudad que obstruía el tráfico y acumulaba pestilente basura. Si, si, fue
PLÁCIDO VARGAS, si, el que mandó plantar las palmeras en 1925, y fíjate nomás, el Domingo 6 de septiembre de 1925 fue un día
inolvidable para los torreonenses, ya que presenciamos el desfile como dije
antes, de inauguración del alumbrado, con adornados carros alegóricos, y hasta
corrida de toros de lujo hubo; a las siete y media de la tarde, la reina de LA
FERIA DEL ALGODÓN, ELVIRA I, seguida de su corte de princesas, se dirigió al
Boulevard Morelos, así llamado en ese entonces y sobre su camellón central frente a LA PLAZA DE ARMAS, accionó el swicht del arbotante que encendió el nuevo alumbrado público a lo
largo de la remodelada vía; ahí mi
esposa y yo aplaudimos de emoción, ¿Cómo no sentirse orgulloso de haber
atestiguado tan importantes acontecimientos? Muchacho, si tu no me recuerdas en
donde nos quedamos yo me SIGO DE FILO y me pierdo en el río de recuerdos, así
que no pierdas el paso.
El cúmulo de presente y pasado saturaba mi
cabeza, las casas, los edificios, todo era en ese momento un abanico que se
desplegaba de mil formas alterando nuestra percepción, sin orden, pero hermoso,
un caleidoscopio de formas, épocas y reminiscencias de una ciudad gloriosa. El consecuente
aturdimiento me hizo avanzar más lento y detenerme, mi esposa, más cerca de LA
DE NEGRO, apuraba el paso, era evidente su ansiedad por llegar a algún destino
desconocido para nosotros, varias veces en su caminar volteó sobre el hombro
para verificar nuestra presencia, como si hubiera una obligación velada a no abandonarla.
Hombre, aquí
vale la pena mencionar para riqueza de
tu mentada investigación; durante la
primera mitad del SIGLO XX, vivir en la AVENIDA MORELOS, era muy distintivo de
clase social, por ejemplo, ANDRÉS EPPEN ASHERBORNN edificó su casa en LA PLAZA
PRINCIPAL en LA MORELOS, en una de las esquinas de VALDÉS CARRILLO, y luego,
ahí funcionó EL CASINO ESPAÑOL, años después, fue demolida para edificar el
HOTEL ELVIRA, que fue propiedad del gallego, FERNANDO RODRIGUEZ RINCÓN, y le
impuso el nombre de su esposa. EL CASINO ALEMÁN, el club de boliche,
funcionaron en una casona en la esquina noroeste de esta arteria tan
importante, en su intersección con la calle CEPEDA, finca que desapareció a
golpes de pico y pala para construir el edificio DEL BANCO DE MÉXICO que ahora
convirtieron en EDIFICIO MUNICIPAL, el hacendado JESÚS PÁMANES, también residió
en LA MORELOS.
FERNANDO
RODRIGUEZ RINCÓN que construyó como ya dije antes el HOTEL GALICIA, construyó
su casa particular en LA AVENIDA COLÓN Y AVENIDA ABASOLO, fue conocida como LA
ALAHAMBRA, que hoy … ya no está.
La tormenta de nostalgias
se hacía cada vez más fuerte a medida que avanzábamos por la avenida, nuestros
rostros envueltos en lágrimas, por un sentimiento de gozo que nos sobrecogía al
vivir aquello, era embriagador; las mismas lagrimas que hoy me brotan al recordarlo
sin miedo delante de ti, al contarte estas cosas que atesoro desde el fondo de
mi alma LAGUNERA, no te me quedes viendo así hijo, es preciso que pongas aún más
atención. Ya te digo, avanzamos y en medio de aquella vorágine de
emociones, como si alguien hubiera cortado la secuencia, paramos; la
soledad y el silencio que envolvió aquel momento nos arrancó bruscamente del
encantamiento, nos dimos cuenta de la escena desierta que estábamos protagonizando,
cesó la carrera, solos los tres, ni un
alma alrededor; un súbito zumbido
lastimó nuestros oídos y al darnos cuenta de la presencia de nuestra dama
nuevamente plantada frente a nosotros, miraba sobre nosotros, volvimos la vista
y por si aún faltaran emociones, lugares entrañables del pasado se fueron desplegando
como si fuera una función del CINE NAZAS O PRINCESA O VARIEDADES, fotografías colgantes en un cuarto oscuro
inmenso, EL CAFÉ LOS GLOBOS, como ya te
había dicho, LA CALESA, EL DRAGÓN DE ORO, Y EL CAIRO, LA CASA DE MUSICA
SALDIVAR TAPIA, EL MAGO DE LOS RELOJES, PANADERÍA LA GIRALDA, GARZA HERMANOS,
ZAPATERIA GINA, WAGON LITS, DEPORTES ROMÁN, LA ALGODONERA COMERCIAL MEXICANA,
LAS LIBRERÍAS FAEDO, RENACIMIENTO Y DE CRISTAL, PELUQUERIA ADEL, FOTOGRAFÍA
SOSA, MUEBLERÍA COLASA, FARMACIA Y CAFETERÍA BENAVIDES, FARMACIA MADRID, COPIAS
ASTRAIN, FOTOGRAFÍA DE LLANO, HOTELES COMO EL RIO NAZAS, DEL PASEO Y EL PALACIO
REAL; eso fue maravilloso muchacho, ¡ANDE
NO! No nos desmayamos de la emoción no se porque, y como siempre, mi esposa mas
valiente que yo, mas gustosa de la vida que yo, gozaba con ojos de niña aquellas
benditas ráfagas de historia que nos llenaron el cuerpo y la mente de la más
grande alegría que pudo haberse vivido nunca. Fue ¿Cómo explicarlo? Como las tardes de
caminatas en el centro que acostumbrábamos ella, mi amada esposa y yo, tomados
de la mano de un ángel terrestre y al mismo tiempo mágico, de algún otro mundo.
Esta
parte de la historia es la que me cuesta más trabajo chamaco, pero antes, hazme
un favor, anda a ese TABARETE que esta allá y tráeme lo que sea, que no quiero
que me veas llorar más, anda, aquí te espero.
Así
transcurrió aquella jornada de ensueño tras el rastro de nuestra dama, soñamos
despiertos, con los ojos llenos de TORREÓN.
La
mano de mi mujer me golpeó con el dorso
en el costado en señal de alerta para
cobrar cuenta de un tiempo real; sorpresivamente,
nos vimos fuera de aquel río de fantasía y como transportados por el aire, estábamos
los tres, otra vez en LA PLAZA, pero
esta vez, a la puerta del HOTEL GALICIA,
sus puertas se abrieron y este, se
presentó ante nosotros con toda su
belleza y majestad, como en ese tiempo añorado no como el presete. LA DE NEGRO tomó la mano de mi esposa nuevamente,
y al verme con sus ojos de NOGALERA, entendí que debía acompañarlas al interior.
Las seguí a una distancia corta pero
prudente, confieso el terror del momento en mi corazón, nunca nada igual; entramos,
el personal del hotel impecablemente
vestido, nos recibió con una sonrisa
amable, hermosos mosaicos y cuadros con representaciones de paisajes LAGUNEROS
adornaban las paredes, y me llamó la atención el casillero de llaves en la recepción
en perfecto orden; el
aroma del café nos golpeó amablemente los sentidos y el ruido de los comensales
desde el restaurante, me hizo saber que había vuelto la gente y el silencio se
había ido, era un tiempo que no pude
ubicar exactamente ¿Hoy? ¿Ayer?, el ruido de los cubiertos chocando contra la vajilla en el
restaurante y alguna risa remota robaron
mi azoramiento, reprimí el impulso de entrar movido por la
curiosidad, el amplio recibidor nos
mostró la hermosa escalera de tonos grises y herrería, subimos lentamente como buscando alguna señal
que indicara un tiempo mientras que maravillados por su amplio vitral, El sol exterior iluminó nuestros rostros con arcoíris portátiles;
un bonito salón de detalles arabescos nos
saludó y balcones hermosamente
elaborados dieron vista a LA PLAZA DE ARMAS del presente.
Asomó
ella por uno de los balcones y sin poder contener su rio de llanto, la vimos negar con la cabeza, sus ojos
apesadumbrados se dirigieron a la escalera descendiendo por ella, un poco más atrás y en silencio la vimos
detenerse ante la puerta de cristales
que dividía las habitaciones exteriores, volvió su rostro a vernos, una vez más, un rio
de dolor le corría por las mejillas y el
olor a sal de su llanto saturó el aire volviéndolo irrespirable. La dama hizo una pausa ante la puerta con la
cabeza baja intentó sin conseguirlo enjugarse con un viejo pañuelo, un suspiro con
la expresión más triste del mundo; atravesó el umbral y situándose ante la
puerta de la habitación número ¿Qué más da? tomó el picaporte, con tal fuerza
que sus delgados nudillos se tornaron blancos, recargó la frente en la puerta
de la maldita habitación, y abrió de golpe. Silencio, todo se hizo borroso
hijo, aquí es cuando se me hace nada el alma; avanzó pesadamente hacia el
interior de la habitación, sentí mi cintura enredada por los brazos de mi
esposa que refugiaba la cara contra mi
cuerpo; dos figuras se dibujaron como un
retrato de pareja ausente sobre la cama ante su mirada; permaneció de pie sin moverse, sufre la memoria,
vuelan los reproches mudos, su cuerpo se
convulsiona y cae de rodillas dentro de
la habitación, el traidor intenta una explicación, y la puerta se cierra de
golpe ante nuestros ojos.
Si
mi joven investigador, mi joven amigo en esta tarde de relatos viejos, LA DE
NEGRO llevaba en el alma y en el cuerpo el peso de la traición, del amor
mentiroso, el dolor de la destrucción terrible del cariño falso, de las
ilusiones rotas que se estrellan en la cara como carcajadas de mueca burlona;
mentiras e ilusiones, cuando se cree que todo es viento a favor y se ignora que
el naufragio ya ha sucedido.
No
tienes que agradecer muchacho, compartir las maravillas en el atardecer de mi
vida, como este ROJO ATARDECER DE TORREÓN QUE HOY NOS RODEA, y que no ocurre en
ningún otro lugar del mundo. Ha sido para mí un verdadero placer, ¿Mi nombre? ¿Mi nombre? ¿No te lo había dicho ya?; me presento contigo mi curioso amigo, mi nombre es ESPÍRITU, y nací el 24 DE FEBRERO
DE 1893, siempre he estado aquí, desde el principio, desde que todo inició,
hasta hoy, en mí el tiempo está roto, y
le pertenezco, así como él me pertenece; como te dije desde el principio, la memoria es mi vida, las de todos por aquí; mucho gusto, me puedes encontrar en este mismo sitio, aquí en la COLÓN, aquí en inconsciente
colectivo de nuestra ciudad, en las
historias que se cuentan por la gente, en el tiempo que lucha por no morir de
olvido, aquí, en donde EL DESIERTO ha sido derrotado.
Héctor
Flores

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