HUMANOIDE

HASTA QUE LA MUERTE
Son los añejos rencores y perdones desdeñados dos huéspedes tan discretos y al mismo tiempo tan perseverantes, perfectos impostores que se mezclan día a día confundiéndose con tantos sentimientos, estarán presentes en los sueños y asistirán fielmente al funeral del portador, después de haberle acosado en ficticio silencio durante un lapso determinado, sonriendo en señal de victoria en medio de las plañideras.
Estarán cual perro fantasma caminando en silencio en el corazón de su dueño, en la salud y en la enfermedad, hasta que la muerte los separe.
No será la muerte de su dueño, porque son profesionales en no dejar morir; en no dejar reír, en no dejar sentir. No será la muerte del corazón que los porta, porque para que la muerte los separe, el corazón portador deberá convertirse primero, en asesino en perpetrador arrepentido puñal y verdad en mano, y al verlos tendidos a sus pies, el corazón sabrá entonces, el tipo de muerte que los habrá separado.
Hector Flores

Comments

Popular posts from this blog

PRIMER CAPÍTULO DE MI NUEVA NOVELA "EL OTRO ROSTRO DE GESTAS"