HUMANOIDE

ENTERRADOR
Esta es la historia de un hombre cuyo oficio es el de enterrador, trabajar tomado de la mano con la muerte, además de la gracia de poder escuchar los más hondos secretos de los nuevos muertos, le había desarrollado la capacidad de auto inducirse en un estado de inconciencia catatónica muy similar a la muerte, a voluntad y a discreción; cuasi morirse a la hora que se le antojara su real gana dependiendo claro está de su estado de ánimo, le permitía disfrazar de sonrisa su cara ya de por si cadaverica, ya que antes de su muerte falsa, podía ordenar a su corazón fijar en su rostro una sonrisa amable y congelada para no despertar sospechas, y aparentar estar vivo cuando en realidad estaba discretamente muerto. Enterrar a tanta gente a la hora de las lamentaciones en los sepelios, terminaría por afinar su sentido del oído; lograba eludir los sollozos de las plañideras siempre con su infalible fórmula consistente en dos sorbos de lágrimas recolectadas en un pequeño vaso de vidrio, e ignorar el nombre del difunto, porque la discreción y el no meterse en chismes era lo primero , logrado esto, los muertos podían comunicarle sus sentires desde el fondo de la tumba, aprovechando la excelente sonoridad que las mortajas de madera proveían y la acostumbrada alegría que tienen los muertos antes de darse cuenta que están muertos, que es precisamente, cuando más comunicativos son. Autoinfringirse la muerte con falsedad le permitió por mucho tiempo fingir no sorprenderse de la calidad de secretos y confesiones de sus enterrados, inperturbable, abrazó pensamientos ajenos que aunque de muerto, merecían todo el respeto y que empezó a coleccionar en cajitas de terciopelo rojo recolectado secretamente de los ataúdes justo antes de bajar al difuntito a tierra firme con el objeto de observar cómo se evaporaban con el tiempo. En su último inventario, logrócontabilizar 1234 recuerdos y confesiones y los atesoró en su alma de enterrador hasta el día; hasta el inolvidable día de procesar a su propia madre y al escuchar con dolor sus secretos desde el fondo con su voz de trapo, se enteró que su madre no lo era, que nunca lo había sido y que los secretos no duran para siempre, aunque pertenezcan a muertos finalmente desconocidos.
HF

Comments

Popular posts from this blog

PRIMER CAPÍTULO DE MI NUEVA NOVELA "EL OTRO ROSTRO DE GESTAS"